Hígado

Beneficios clínicamente probados del Glutatión

El Glutatión, Función Hepática y Diabetes

Niveles de Glutatión o GSH altos, restauran algunas funciones del hígado y mejoran la protección contra las complicaciones derivadas de la diabetes (neuropatías, retinopatías, etc.)

El papel del glutatión en el hígado.

Los hepatólogos saben que el GSH desempeña un papel vital en el hígado; es la enzima antioxidante más abundante de ese órgano. Ya dijimos que las concentraciones de GSH son más altas en el hígado que en cualquier otro órgano del cuerpo. Esto es porque funciona como un filtro para los procesos claves de desintoxicación en el hígado.

En la Fase 1 de la desintoxicación del hígado, se transforman las toxinas en formas solubles en agua. El GSH es esencial en la Fase 2, que neutraliza o conjuga estos productos, y ayuda al cuerpo a eliminarlos a través del intestino o los riñones. Si estas dos fases de desintoxicación se ven afectadas por cualquier razón, las toxinas se acumulan en el cuerpo y conducen a la enfermedad.

La ciencia médica sabe desde hace mucho tiempo que una deficiencia de GSH invariablemente acompaña un daño hepático. Cuando la hepatitis resulta de sobredosis agudas de fármacos hepatotóxicos, como acetaminofén (Tylenol, Atasol, Paracetamol, etc.), el fármaco precursor de GSH llamado NAC (N -acetilcisteína) se utiliza para lograr una rápida elevación de los niveles de GSH, (aunque ya hemos explicado que el uso prolongado de este tipo de fármaco puede llegar a ser tóxico). Esto elimina los productos tóxicos de degradación de la sobredosis. La deficiencia de GSH es fundamental, ya que empeora aún más la enfermedad, y puede llevarla fácilmente en una espiral descendente.

La disminución de la producción hepática de GSH se observa en la cirrosis alcohólica, enfermedades causadas por la exposición a los hidrocarburos y otras sustancias tóxicas, la hepatitis viral, hígados grasos e incluso, en pacientes ancianos. La investigación en curso tiene como objetivo aumentar los niveles de GSH en un intento de apoyar la función hepática en estos pacientes.

Este enfoque aún está siendo probado en el tratamiento de la de la falla hepática fulminante. Los pacientes alcohólicos con niveles más bajos de GSH son más propensos a sufrir daños en el hígado. Esto ha llevado a los investigadores a intentar tratar la enfermedad hepática alcohólica a través de elevar los niveles de GSH; y tanto los síntomas clínicos como los resultados de las pruebas de función hepática han mejorado con este método.

El científico Japonés C. Watanabe encontró que la proteína de suero de leche no desnaturalizada (Immunocal), un precursor natural de GSH, era eficaz en la mejora de anomalías de la función hepática y en los parámetros inmunológicos en pacientes con hepatitis B. Estas mejoras continuaron, incluso después de finalizar el tratamiento, lo que refleja los beneficios a largo plazo de este enfoque.

El hígado es el órgano más grande y más complicado de nuestro cuerpo, el cual se vincula íntimamente con una gran variedad de factores que pueden tener efectos en la salud y la enfermedad. El GSH es un componente clave de la correcta función del hígado. Por el contrario, los niveles bajos de GSH invitan a un gran número de enfermedades toxicológicas e inmunológicas. Así pues, podemos afirmar que los niveles altos de glutatión ofrecen protección contra estos tipos de enfermedades.

En cuanto a la diabetes, podemos decir que, los diabéticos corren un riesgo por encima de la media de desarrollar enfermedades del corazón y derrames cerebrales entre otras graves patologías. Dado que la mayoría de los tipos de la diabetes y sus complicaciones están relacionadas con el estilo de vida y el medio ambiente, esto en su mayor parte es un problema que se puede evitar.

La diabetes mellitus es un trastorno de la insulina que afecta el metabolismo del azúcar del cuerpo. La importante hormona insulina es responsable de la absorción de azúcar en las células para obtener energía según su demanda; y en el hígado y las células de grasa para el almacenamiento de energía.

Hay dos tipos principales de diabetes mellitus. En la diabetes mellitus, Tipo 1, se destruyen células productoras de insulina en el páncreas. Con inyecciones regulares de insulina, el paciente puede llevar una vida normal. Sin ella, puede caer en coma y morir.

En la diabetes mellitus, Tipo 2, la producción pancreática de insulina disminuye, o el cuerpo pierde gradualmente su capacidad de utilizarla. Ésta es por amplio margen la forma más común de diabetes, y por lo general está vinculada a los malos hábitos alimenticios, la obesidad, y un precario estilo de vida. Tanto la diabetes Tipo 1 como el Tipo 2 generalmente se caracterizan por niveles altos de azúcar en sangre (hiperglucemia), aunque en casos de sobredosis de medicamentos o enfermedad/ estrés al tomar el medicamento, los niveles de azúcar en sangre pueden desplomarse (hipoglucemia). Ambos eventos son potencialmente graves.

La hiperglucemia produce sed excesiva y micción, fatiga, pérdida de peso y deshidratación. En ocasiones, las enfermedades que amenazan la vida (coma hiperosmolar o cetoacidosis) pueden resultar de niveles excesivos de azúcar. La mayoría de los diabéticos se enferma debido a complicaciones de la diabetes en sí, de los cuales hay dos tipos: disminución de la capacidad de combatir infecciones; y daños al sistema circulatorio, incluso a vasos sanguíneos pequeños o grandes. Estas complicaciones pueden causar problemas sintomáticos en los ojos, los músculos, los riñones y la vejiga. También pueden reducir los niveles de energía, promover la sed, y causar sensaciones de hormigueo en las extremidades. La acumulación de placa cardiovascular es otro resultado de complicaciones de la diabetes.

Los diabéticos deben considerarse inmunológicamente comprometidos, ya que son propensos a contraer muchas más infecciones de lo que normalmente pueden resistir. Su sistema inmunológico puede ser abrumado por la candidiasis y otras infecciones fúngicas de la piel, e incluso del torrente sanguíneo. Las infecciones bacterianas son más comunes, y sus consecuencias son serias: gangrena (especialmente del pie y los dedos del pie) y sepsis. Los diabéticos con cualquier tipo de infección siempre deben ser tratados inmediata y agresivamente.

En los diabéticos la mayoría de las enfermedades y la muerte son debidas al daño circulatorio por enfermedades del corazón, infarto de miocardio, hipertensión arterial, aterosclerosis, insuficiencia cerebrovascular, insuficiencia renal, neuropatía, ceguera y otros efectos de la circulación de la sangre alterada.

El GSH juega un papel importante en la lucha contra la diabetes. Hemos visto que puede evitar problemas circulatorios como la arteriosclerosis y los derrames cerebrales, las principales causas de muerte diabética. El GSH también mejora el sistema inmunológico. Muchas visitas al médico o al hospital podrían evitarse si los diabéticos fueran menos propensos a la infección. Niveles de GSH elevadas pueden ayudar en las siguientes cuestiones:

Apoyo al sistema inmunológico contra las infecciones, disminución del estrés oxidativo de la hiperglucemia, disminución de la agregación plaquetaria, prevención de complicaciones vasculares incluyendo:

  • Aterosclerosis (así como enfermedades del corazón, derrame cerebral)
  • Nefropatía (daño renal)
  • Retinopatía (daño en la retina)
  • Neuropatía (daño en el sistema nervioso)

De esta manera, el GSH puede ayudar a un sistema inmune debilitado a combatir infecciones bacterianas y/o por hongos; además de apoyar la circulación comprometida en su lucha contra el endurecimiento de las arterias (arterioesclerosis) También retarda el estrés oxidativo y la anemia en pacientes de diálisis.

Así pues, podemos concluir con que el daño circulatorio contribuye sustancialmente a las complicaciones diabéticas, y el GSH ayuda a combatir el daño oxidativo que contribuye a estos problemas circulatorios. De hecho, la sangre y los tejidos de los diabéticos se caracterizan por niveles críticamente bajos de GSH. Estas complicaciones podrían evitarse o minimizarse si los diabéticos fueran menos propensos a la infección, y los niveles de GSH elevados pueden ayudar a lograrlo.


Una gran fuente de información es la página oficial de la mayor biblioteca de publicaciones médica, científicas y biotecnológicas del mundo; www.pubmed.gov. Más de 34.300 artículos publicados sobre el glutatión (glutathione) y el hígado o más de 6.200 artículos publicados respecto a la diabetes.


De todo esto hay mucha información, la puedes encontrar en algunos vídeos de nuestro canal de YouTube de la mano de la máxima autoridad mundial sobre el Glutatión, el Dr. Jimmy Gutman director científico de la compañía Immunotec®, autor también de varios libros de referencia en la materia y uno de los sucesores de la obra del Dr. Gustavo Bounous, creador y padre de Immunocal®, el único suplemento nutracéutico donador de cisteína que a demostrado clínicamente elevar de forma natural los niveles de glutatión intracelular mediante su aislado de proteína de suero lácteo no desnaturalizado.

Puedes ver el vídeo de capacitación sobre el glutatión y sus beneficios haciendo clic aquí.

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